viernes, 8 de noviembre de 2013

OPERACIÓN DE RESCATE

La Operación Chavín de Huántar fue una operación militar del gobierno del Perú liderada por el entonces presidente Alberto Fujimori para rescatar rehenes de manos de miembros del MRTA durante la Crisis de la Residencia del Embajador del Japón en el Perú en 1996. Dicha operación está considerada como una de las más exitosas en el rescate de rehenes, aunque ha recibido críticas por la supuesta ejecución extrajudicial de algunos de los terroristas.



INCURSIÓN DEL MRTA EN LA RESIDENCIA DEL EMBAJADOR DE JAPÓN

El 17 de diciembre de 1996, en horas de la noche, se desarrollaba una reunión en la residencia del embajador de Japón, Morihisa Aoki, en conmemoración del aniversario del natalicio del Emperador Japonés Akihito, a la que habían asistido aproximadamente seiscientas personas, entre ellas magistrados de la Corte Suprema, congresistas, ministros de Estado, altos mandos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, diplomáticos y políticos, además de otras personalidades. 

Mientras tanto, catorce integrantes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) descendieron de una ambulancia, supuestamente de “Alerta Médica”, estacionada frente a la Oficina de un Organismo No Gubernamental (ONG) de Cooperación Técnica Alemana, colindante con la residencia japonesa.

LA ESTRATEGIA

  1. La vida de los rehenes es la prioridad absoluta.
  2. No solo se sorprendería a los terroristas, se sorprendería al mundo. El secreto por tanto sería absoluto. 
  3. Sólo se asaltaría la residencia de fracasar la negociaciones con los subversivos.Se buscaría sin embargo la participación de los rehenes hasta donde fuera posible para labores de inteligencia, tanto pasiva como activa.Se construiría una réplica de la casa del embajador para ensayar una hipotética solución militar.Se "infiltraría" y se sembraría la residencia con microfonos, así como se vigilaría de día y de noche a los terroristas para conocer sus rutinas.
  4. Se asaltaría el objetivo desde todos los puntos posibles, incluyendo el asalto subterraneo y el aerotransportado ( Se cambió después por un ataque menos complicado usando escaleras )
  5. Para agotar psicologicamente al grupo terrorista y camuflar el sonido de las excavaciones se usarían parlantes y música a todo volúmen, según modelo tomado del asedio y captura al dictador panameño Manuel Antonio Noriega.
  6. Sólo se usarían granadas de estruendo no letales, pistolas reglamentarias del ejército Browning 9mm BDA, subfusiles Herstal P-90, y Heckler&Koch MP-5, fusiles AK-47, Uzis, y Galils, según el arma que acomode mejor a cada oficial. Adicionalemente cada comando estaría equipado con máscaras antigas, chalecos blindados, gafas protectoras, y en el casco una cinta adhesiva color verde intenso para distinguirse en un golpe de vista.
  7. Se ordeno repartir entre los rehenes camisas blancas, enviadas discretamente "por los familiares". En realidad las enviaban los estrategas militares.

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